viernes, 18 de noviembre de 2011

INTERESANTE ARTÍCULO SOBRE COMO AFECTA EL ESTRÉS A PERROS UTILIZADOS EN TERAPIA ASISTIDA CON ANIMALES

INTERESANTE ARTÍCULO SOBRE COMO AFECTA EL ESTRÉS A PERROS UTILIZADOS EN TERAPIA ASISTIDA CON ANIMALES

Perros de terapia y estrés

Por Miguel Ángel Signes

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Última actualización 16/11/2009@18:09:27 GMT+1

El perro es un valioso elemento de terapia para los educadores y terapeutas, pero el animal no debe ser tratado como una mera “herramienta” ya que es un ser vivo y hay que velar por su bienestar y evitarle en lo posible situaciones de estrés.

Miguel ángel Signes Llopis es experto en problemas de comportamiento, modificación de conducta, Asesor y Terapeuta canino certificado por AEPE en el Curso Máster de Etología Canina Avanzada. Técnico en Terapia Asistida con Animales por la Fundación Bocalán. Trabaja en el área de Etología Clínica y de Terapias de la Asociación para el Estudio del Perro y su Entorno de la que es socio (www.aepe.net). Asociado de la Asociación Española de Terapias Asistidas con Animales y Naturaleza (www.aetana.es). Curso de Etología Clínica y Bienestar Animal impartido en la UEX. Presidente de la Asociación de Terapias y Actividades Asistidas con Animales de la Safor (www.ataaasafor.es). Autor de varios artículos sobre terapia asistida con animales. Colaborador de la revista Especies.

Sabemos que el Canis familiaris, dentro de la terapia asistida con animales, es una “herramienta” al servicio del terapeuta o educador que es utilizada para alcanzar los objetivos de forma más rápida. Pero es importante recalcar que al animal “como herramienta”, no debe ser tratado como una máquina o robot ya que es un ser vivo y resulta imprescindible, para poder sacar el máximo rendimiento posible en las sesiones de terapia/educación asistida con animales, el velar por su bienestar y proporcionarle en todo lo posible la ausencia de estrés.

Estrés

El estrés es un indicador fisiológico de bienestar animal y Álvarez (2007) lo define: “como la respuesta de un organismo a una demanda que le obliga a cambiar o adaptarse. La manera en la que un animal responda a estas demandas determinará su conducta. Cualquier estímulo recibido causa estrés y éste es el determinante que hace que un organismo se adapte”.

El estrés dificulta el aprendizaje ya que produce una falta de atención y concentración en los animales que lo padecen. Un perro estresado en una sesión podría fallar a la hora de realizar los ejercicios que se le piden, dificultando el buen desarrollo de la sesión.

Lamerse los belfos puede ser un signo de estrés.

Signos de estrés

Los perros, cuando están estresados, suelen mostrar unos signos específicos o realizar determinados comportamientos. Entre otros, tenemos:

• Bostezar. El bostezo debe presentarse en un contexto en el que el animal esté muy relajado o veamos que vaya a dormirse. En cualquier otra situación es estrés, sobre todo si no para de bostezar metiendo la barbilla en el pecho. También el bostezo es una señal de calma (ver más adelante).

• Lamerse los belfos. Este lamido es rápido y puede ir de un lado a otro de la boca u hacia arriba.

• Sobreactividad. Los animales cuando están estresados tienen un aumento en la actividad locomotora. O`Heare (2006) dice: “Es la muestra de activación de estrés por excelencia. Los perros no pueden mantenerse mucho tiempo en este estado antes de que el sistema se quede sin recursos y pase a un estrés por desactivación en el que el perro se apaga”.

• Estirarse. A no ser que el perro se estire después de haber estado durmiendo, es bastante posible que sea por estrés.

• Sacudirse. Cuando un perro se sacude (si no está mojado) lo hace por estrés. Se suele ver mucho en perros que han tenido situaciones tensas como después de la aplicación de un castigo positivo por parte del propietario o algún “revolcón” en una discusión/pelea con otro perro.

• Salivar/babear. Algunos perros, cuando están estresados, salivan. Aunque debemos tener en cuenta el contexto, ya que si se le está adiestrando con comida la salivación vendrá a causa de ésta y no por estrés.

• Rascarse. Cuando un perro se rasca puede ser por estrés. Pero también tenemos que ver el contexto en que lo hace, ya que puede resultar ser una señal de calma o un rascado por una causa orgánica. El otro día vi a un Pastor Alemán en un parque dándole un pequeño revolcón a un cachorro de Labrador de tres meses bastante pesadito (educación pura y dura) y al levantarse del suelo se rascó. En este contexto, el que el cachorro se rascara fue debido a la subida de estrés que tuvo por el susto que le dio el Pastor Alemán. Sería una señal de calma cuando se llama al perro en tono fuerte o lenguaje corporal ofensivo y antes de acudir a la llamada se rasca.

• Jadear. Puede ser rápido y leve o profundo y forzado; y no tiene nada que ver con la temperatura ambiente (que haga calor) o porque el animal acabe de hacer ejercicio físico o mental (este tipo de ejercicio también cansa). Es la típica antropomorfización de la sonrisa en el perro, habiendo una retracción de los belfos que provocan arrugas debajo de los ojos y la frente del animal. O`Heare (2006) dice: “Si el estrés es la causa, en muchos casos la lengua se mostrará encaracolada en la punta en vez de estar lisa y relajada. Esto hay que verlo en el contexto junto con la situación y otros signos de estrés”. A mi Pastor Alemán le suelo dar la cena en un tubo de PVC con agujeros que previamente he rellenado con el pienso (para su estimulación mental) y cuando le da con el hocico o la pata, las bolitas caen poco a poco y se las come. Comer el pienso de esta forma y no tener acceso a todas las bolitas crea en mi perro un poco de estrés, manifestándose con el jadeo con “sonrisa” incluida. En una sesión de terapia en la que el paciente antropormorfizara al perro, parecería que lo está pasando bien con el juguete interactivo, aunque en realidad el animal no lo está pasando tan bien.

Síntomas/conductas del estrés

Según Manteca (2003): “En algunos experimentos realizados recientemente sobre el efecto del estrés crónico en el perro indican que-además de los cambios hormonales propios de la respuesta de estrés-, se producen una serie de cambios de conducta. Estos cambios incluyen un aumento de la frecuencia de micción, en la conducta de acicalamiento y en la actividad locomotora, así como una mayor incidencia de coprofagia. Además, los perros sometidos a estrés crónico parecen reaccionar con una mayor agresividad cuando se enfrentan a un estrés agudo”.

También Álvarez (2007) nos dice respecto al estrés crónico: “Si la situación se hace crónica pueden ocurrir varias cosas:

• Los umbrales de la agresividad y el miedo disminuyen, con lo cual estas dos reacciones se desencadenarán más fácilmente y ante estímulos cada vez menos predecibles.

• Se llega a una sensación de ansiedad generalizada, ya que el coste biológico del mecanismo de emergencia ya no puede ser satisfecho, con lo que se utilizan otros recursos destinados a otras funciones orgánicas, como el crecimiento o la inmunidad.

• Se compromete el crecimiento, el sistema inmunológico, la capacidad de aprendizaje y la memoria, así como la capacidad de responder al dolor y el ciclo sueño- vigilia”.

Si el bostezo no se presenta en un contexto en el que el animal esté muy relajado, es un signo de estrés.

Aparte de lo anterior, un perro muy estresado puede mostrar un aumento en la defecación, tener vómitos, diarrea, temblores y padecer polifagia, pica, anorexia, polidipsia, conductas anormales y estereotipias, lo que nos indicará que su bienestar se encuentra comprometido ya que todo lo anterior repercute en la capacidad del animal para poder competir o adaptarse.

Respecto al concepto de bienestar Mateos (2003) dice: “Hace referencia a la salud física y mental de los animales, a la necesidad de garantizar su eficacia biológica y su adaptación sin sufrimiento, y a la obligatoriedad de atender tanto a sus necesidades fisiológicas como etológicas”.

Por otro lado, un perro muy estresado nos realizará con una frecuencia alta, conductas de desplazamiento y señales de calma.

Conductas de desplazamiento

Estas conductas las suele hacer el animal cuando se encuentra en una situación de conflicto en la que quiere realizar una conducta pero también su “carácter” (tímido, miedoso) le impide realizarla.

El animal tiene una motivación para demostrar dos conductas opuestas. Dar vueltas sobre sí mismo, marcar una farola, lamerse las patas, montar a un perro o persona suelen ser algunas de ellas. Si se perpetúan en el tiempo y se hacen crónicas, pueden convertirse en estereotipias (ver más adelante).

Señales de calma

Algunos autores también las denominan conductas de apaciguamiento. Las señales de calma nuestros perros las suelen utilizar para calmar o apaciguar alguna situación tensa o estresante y para evitar conflictos tanto a nivel intra como interespecífico.

Entre otras, tenemos las siguientes: lamerse los belfos, bostezar, rascarse, girar la cabeza a la derecha o la izquierda; sentarse dando la espalda a la persona u oponente; ponerse a oler el suelo; posición de juego.

Estas señales o conductas las podemos detectar en nuestro perro en una sesión de terapia/educación. por ejemplo, si un paciente acaricia muy fuerte al animal. éste se puede lamer los belfos, bostezar o bien girar la cabeza diciéndonos que el paciente lo está agobiando.

Conductas anormales

En la naturaleza, las situaciones de miedo, conflicto y frustración (sucede cuando el perro está motivado para realizar una conducta y se le impide hacerla por lo que el animal puede realizar acciones alternativas que den salida a esa motivación -más, si esa motivación es muy alta-) son muy frecuentes pero no suelen prolongarse en el tiempo (días, semanas o meses).

Mateos (2003): “El término anormalidad hace referencia a que la frecuencia de los movimientos, la intensidad de las acciones, el contexto en que se realizan y las consecuencias funcionales de las mismas difieren de lo normal, no tanto a que el comportamiento en sí mismo sea “raro”, fuera de la norma o nunca visto”. Es normal que un perro se acicale; sin embargo, no lo es que dicho lo haga de forma persistente y continua provocándose alopecia y heridas (autolesionarse).

Estereotipias

Las estereotipias, también llamadas conductas compulsivas, son acciones repetitivas que siempre tienen la misma secuencia y se manifiestan fuera de contexto; a menudo son exageradas y sostenidas y no poseen ninguna función aparente. Las que se observan más frecuentemente son las conductas locomotrices, las orales, la agresión, la vocalización y la alucinación.

Las estereotipias pueden ser por causa orgánica o por causa no orgánica. Estas últimas se deben normalmente a un estado de estrés o ansiedad en el perro, provocado casi siempre por el ambiente en el que habita. También provienen del estado de frustración o conflicto al que el animal se ha visto sometido durante un tiempo, y esto le causa una incapacidad para saber lo que es correcto y cómo escapar de esa situación continuada de ansiedad.

Si la causa del jadeo es la realización de ejercicio físico, se puede comprobar cómo la lengua está lisa y relajada.

Como bajar los niveles de estrés

Los niveles de estrés del animal se pueden bajar aplicando lo siguiente:

• Utilizar el refuerzo positivo y los castigos negativos para su educación y adiestramiento. A un perro de terapia (o que se vaya a utilizar en terapia) no se le puede aplicar castigos positivos y refuerzos negativos.

• Marcarle unas rutinas al animal para que pueda controlar y conocer su entorno. Hay que tener presente que la situación más estresante para un perro es aquella sobre la cual no tiene el control, y en la que no puede predecir qué es lo que va a pasar.

• La estimulación física es muy importante y sería conveniente la realización de paseos para que le baje el estrés. El ejercicio físico aumenta los niveles de serotonina en sangre y relaja al animal, a la vez que le permite desarrollar su conducta exploratoria, lo que los equilibra física y mentalmente. Cuando se pasea a un perro sin correa y se le deja oler y pararse donde él quiere, también se estimula mentalmente.

• La estimulación mental se puede realizar proporcionándole juguetes interactivos como los kongs o los puzles de Nina Ottosson.

También ponerle unas bolitas de pienso o bien trocitos de salchicha, queso u otra cosa que le guste al animal por las esquinas de la casa para que el perro se entretenga en buscarlas, es muy útil para estimularlos mentalmente. Aconsejo el visitar lugares nuevos durante los paseos ya que puede ser muy estimulante para el perro a causa de que el mismo encontrará nuevos olores, nuevos perros y nuevas personas.

También es muy bueno estimularlos con el juego, sesiones de grupo con el propietario, con otras personas y otros perros.

• Darle una alimentación sana y equilibrada.

• Evitar la presencia de estados mentales o emocionales desagradables como el dolor, miedo, conflicto, frustración y sufrimiento (también provocan estrés y ansiedad).

• No privarle en lo posible de sus necesidades fisiológicas y etológicas.

Necesidades fisiológicas y etológicas

Nuestros perros, además de tener unas necesidades fisiológicas como comer, beber, resguardarse del frío, marcar el territorio con orina y heces, entre otras. También tienen unas necesidades sociales (son gregarios) y de comportamiento, que deben satisfacerse siempre que sea posible. Sabemos que cada individuo es diferente a otro aún dentro de la misma raza y así como la misma camada y no tienen el por qué de desarrollar todos los comportamientos propios de su especie, sino que realizarán aquellos por los que sientan una motivación y esto dependerá de lo innato (filogenia), su experiencia previa y lo aprendido (ontogenia).

Por lo anterior y para valorar la importancia que un comportamiento o interacción social tiene para un animal, hay que ver el grado de motivación interno que presenta. Si esa motivación para realizar las conductas anteriores aumenta tras un periodo de privación, ello indica que aquella actividad o interacción probablemente es muy importante para el mantenimiento del bienestar animal. Los síntomas más frecuentes que muestra un animal ante una privación incluyen actividades de desplazamiento con una frecuencia anormalmente alta, automutilaciones o estereotipias.

Dentro de los comportamientos de la especie tenemos la conducta compleja de caza que incluye estos displays: busca y rastrea (ve, oye y olfatea), persigue, muerde, mata, manipula (ingiere, porta, esconde) por lo que habría que satisfacer esa conducta mediante la utilización de pelotas, mordedores, aports, etc.; pero no todos los perros cumplen (ni tienen que cumplir) con todos estos displays. Habrá un individuo que no porte o esconda una pelota pero si puede que le guste mucho buscarla y perseguirla.

También, el perro como animal gregario en su comportamiento social tiene unas necesidades de relacionarse e interactuar tanto a nivel intraespecífico como interespecífico, por lo que el mismo no puede ser privado de esto.

Ambas conductas, tanto la compleja de caza como la social, han evolucionado por lo que las mismas son adaptadas y los perros domésticos las llevan en los genes: “sólo lo que hay en los genes produce adaptación”.

Conclusión

Veo imprescindible que el técnico en Terapia Asistida con Animales detecte y actúe a tiempo contra el estrés que pueda sufrir el perro de terapia, ya sea reconociendo los síntomas precozmente, como evitando los comportamientos que lo producen. Primero para velar por su bienestar y segundo para poder obtener el máximo rendimiento en las sesiones de terapia/educación que realice. Todo ello encaminado a mejorar la calidad de vida y la integración social de las personas con discapacidad o necesidades especiales.

Bibliografía

Álvarez, R (2.007) en: “Manifestaciones del estrés” (www.aepe.net). Consultado el 23/10/09.

Manteca, J. (2003): Etología Clínica Veterinaria del Perro y del Gato. Multimédica Ediciones Veterinarias. 3ª Edición.

Mateos, C. (2003): Bienestar Animal, Sufrimiento y Consciencia. Universidad de Extremadura, Servicio de Publicaciones, Cáceres.

O`Heare, J. (2006): Solo en casa. La ansiedad por separación canina. KNS Ediciones. 5ª Edición.

Signes, M. A. (febrero, 2009) en: Etología Clínica: Estereotipias en el Canis familiaris (http://argos.portalveterin

aria.com/noticia.asp?ref=2

387). Consultado el 27/10/09.

Agradecimientos

Este artículo se lo quiero dedicar a Francesc Ristol, director gerente del Centre de Teràpies Assistides amb Cans (CTAC) ya que sin él saberlo, me ha motivado a escribirlo.

sábado, 15 de octubre de 2011

martes, 19 de julio de 2011

Ayuda Animal


❤A los amantes de los animales difundir....
Los animales SÍ tienen voz... Yo Puedo Hablar!!..
Si se te olvida su sufrimiento, Yo te lo recuerdo!!,
si no los entiendes, Yo te traduzco,
si no los escuchas, Yo sí puedo oírlos y te lo explico.
Tu puedes callar pero mientras Yo viva, hablaré por ellos y habrá mas como Yo... Agrupación de Ayuda Animal❤

lunes, 18 de julio de 2011

Amor verdadero



El verdadero amor se trasmite a través de la mirada , no desde las palabras.

La comunicación con animales se transmite a través del corazón y desde el silencio.

En la mirada, en el corazón y en el silencio está la auténtica expresión

Olga Porqueras

lunes, 2 de mayo de 2011

Presentación del Libro "El juego de los animales de poder" de KARINA MALPICA con la participación de ALEX SLUCKI y OLGA PORQUERAS Ver datos en la ima


Presentación del Libro "El juego de los animales de poder" de KARINA MALPICA con la participación de ALEX SLUCKI y OLGA PORQUERAS
Ver datos en la imagen
OS ESPERO A TODOS !!!!

domingo, 24 de abril de 2011

¡ Sanar la muerte, ABRAZANDOLA ! Por Olga Porqueras


La única forma que podemos sanar la muerte de un animal amado es sintiéndolo, y sintiéndolo hasta el punto de poder abrazarlo internamente.

Todo es muy rápido cuando ocurre, estás hecho un desastre, perdido en un laberinto, no sabes qué hacer, hasta que llega un punto que te ahogas . Pero ahi está nuestra elección, podemos seguir ahí toda la vida atrapados por la victima o bien trasmutar la muerte en Amor.

Puedes ignorar, trabajar, intentar divertirte pero, en última instancia, habrás de abrazarlo internamente y vas a tener que sentir. Eso es lo que realmente nos da miedo, dejar de sentir ese sufrimiento porque no sabemos donde colocar a ese Ser en el lugar que le corresponde, en el coazón.

Tienes que abrazarlo en tu interior, porque es un aspecto de ti, a formado parte de tu vida y se a convertido en parte de ti. Pasado un tiempo el sentimiento está suficientemente maduro para poder encontrarlo dentro de ti.

Cuando estás en medio de esto, es muy duro. Es muy duro de entender, solo está la tristeza, el sufrimiento, la añoranza, el abandono ….

Pero cuando somos eso internamente, podemos percibir a través del amor. No seguirás añorando con tristeza, solo lo vas a abrazar internamente, con el corazón, no con la mente. Y, ahí en el corazón, lo vas a encontrar, y lo vas a amar, porque tú eres El. Primero lo tienes que sanar, y luego se convierte en dicha.

Es dichoso, no el que se haya muerto, sinó que, cuando piensas en ellos, no habrá sufrimiento, solo habrá Amor.

Honra la muerte abrazándola y transformándote en más Amor. Utilízala como un regalo para poder madurar y ser más Amor.

Abrazarla, sentirla y trasmútala en Amor

Inspirado en un texto de Isha

Visualización por Olga Porqueras

Cuando te sientas preparado, cuando creas que ya es el momento, cuando ya estés cansado de sentir tanto dolor, siéntate comodamente, con los pies en el suelo, las manos en tus rodillas y poniendo toda tu atención en el corazón, respira, respira desde el corazón, repitelo hasta que te sientas sereno. En ese momento de serenidad haz una respiración profunda ..... y baja desde tu mente hasta tu corazón la situación de muerte que te causa tanto dolor y cuando ya la tengas en tu corazon ABRAZALA, y respira.... respira varias veces y siéntela, Abrázala fisicamente con tus brazos, eso te ayudará a que tu cuerpo se exprese y acunala, acunala en el corazón y físicamente. Dile todo aquellos que se te quedo por decir, o simplemente dile lo mucho que lo sigues amando, dile todo aquello que te salga del corazón. Disfruta aunque llores, aunque tengas ganas de gritar y grites, saca todo ese dolor. Y ve respirando conscientemente .

Y cuando te vuelvas a serenar, disfruta de ese momento. Abrázalo, siéntelo y mécelo.

Si tu mente te traiciona, bájalo al corazón tantas veces como sea necesario. No hay despedida, porque El siempre estará en tu corazón.

Tu te mereces la Paz, El se merece la Paz.

Puedes repetirlo cuantas veces lo consideres necesario.

jueves, 18 de febrero de 2010

LIBRO TERAPIAS PARA ANIMALES POR Olga Porqueras-Gemma Sanuy



En este libro y Dvd encontrarás:
Descubrid cómo, comprender, sanar y ayudar a vuestros animales y a vosotros mismos, mediante conocidas terapias como Reiki, Gemoterapia, Flores de Bach y otras no tan conocidas pero igualmente beneficiosas como el Healing Touch y la comunicación telepática denominada Animal Communicator. Conoceréis cómo viven los animales el anuncio de su muerte y aprenderéis a caminar junto a ellos hasta el momento final, para que ese recorrido y hasta su desenlace, no represente trauma alguno para ninguno de los dos.
Con este sencillo y práctico DVD, junto al libro, ponemos en vuestras manos muchas soluciones a posibles problemas, entendiendo cómo hacerlo o qué hacer al respecto. Tendréis conocimiento sobre otros tratamientos complementarios y alternativos para vuestras mascotas y lo más interesante es que podréis ponerlo en práctica inmediatamente y ser vosotros quien ayudéis a sanar a los seres que amáis.
Es posible comunicarse con los animales, a un nivel mucho más profundo, lo cual va a tener repercusiones favorables para nuestra salud y la de ellos. También va a contribuir a una mayor armonía entre las distintas especies que componen el maravilloso abanico de la vida en nuestro planeta.
Los animales, nos ayudan, enseñan, instruyen, aman, acompañan, animan… correspondámoslos tal y como se merecen, tal y como se merecería el mejor y más incondicional amigo.

Podeis ver una muestra en

El mundo de las terapias.com
http://www.elmundodelasterapias.com/libros/terapias_animales/terapias_animales.htm


Para descargarlo 


jueves, 26 de noviembre de 2009

INFORME TÉCNICO VETERINARIO SOBRE LAS CORRIDA



INFORME TÉCNICO VETERINARIO SOBRE LAS CORRIDAS:

POR QUÉ EL TORO SI SUFRE.

de José Enrique Zaldivar Laguía. Veterinario

Colegiado en el Ilustre Colegio de Veterinarios de Madrid

Hace poco más de un año, en febrero de 2007, numerosos medios de comunicación se hicieron eco de un estudio neuroendocrino sobre las reacciones hormonales del toro durante la corrida. Dicho estudio ha sido realizado por un grupo de veterinarios de la Universidad Complutense de Madrid, y más concretamente, por el Departamento de Fisiología de la facultad de veterinaria.

Cuando nadie, ni taurinos, ni abolicionistas de la tauromaquia, habían cuestionado que en dicho espectáculo el toro era sometido a un duro castigo en cuanto a dolor físico y sufrimiento psíquico, éste estudio parece indicar lo contrario.

Antes de explicar las razones que me han llevado a cuestionarlo, haré un análisis de en que consiste una corrida de toros. A lo largo de ella, y con una duración aproximada de veinte minutos, el toro es sometido a lo que se conoce como suertes. Una vez que el toro sale al ruedo, y se le dan una serie de pases con el capote, se procede a lo que se conoce como suerte de varas. El picador utiliza para ello lo que se conoce como puya, que es un instrumento cortante y afilado, de 9 cm de longitud, que se divide dos partes: una púa piramidal de 3 cm y otra de 6 cm de acero encordado. Este instrumento debería servir para lesionar determinados músculos y ligamentos de la zona anatómica del toro que se conoce como morrillo. El fin perseguido, es que el toro, una vez lesionadas esas estructuras anatómicas no pueda levantar la cabeza para facilitar la labor del torero. Por desgracia (entre comillas) no es así. Se sabe que el 90% de dichas puyas son colocadas mucho más atrás, en zonas donde las vértebras están mucho más desprotegidas. Además, como resultado de las maniobras ilegales de los picadores, como son hacer el barrenado (utilizar la puya como si se estuviera descorchando una botella de vino) y el mete saca (introducir y sacar la puya varias veces, lo que hace que una puya tenga la misma acción que si hubiera sido utilizada 7 veces, y que impide al toro huir cuando siente dolor), las lesiones producidas son mucho mayores. Utilizando estos métodos, las hemorragias que se provocan pueden llevar a una pérdida de sangre de hasta un 18%, cuando lo “deseable” (entre comillas) sería de un 10%. Una puya es capaz de provocar gracias a estas maniobras, heridas de más de 20 cm de profundidad, con hasta 5 trayectos diferentes. Debo decir que durante la feria de San Isidro, celebrada recientemente en Madrid, he sido capaz de ver la corrida de 36 toros por televisión, y tan sólo en un caso, la puya fue colocada en el morrillo (1 de 36).

La suerte siguiente es la de las banderillas: se trata de unos palos de madera que llevan una punta de acero de 6 cm de longitud y que son clavados en número de seis en la zona dorsal del toro. Con el objeto de que no se desprendan llevan un arpón de 16 mm de ancho.

Después se desarrolla la faena del matador, que consiste en dar una serie de pases con lo que se conoce como muleta. Es la única parte de la corrida en que al toro no se le produce un dolor físico, aunque si requiere de él, un gran desgaste físico y psíquico.

La corrida termina con la estocada que consiste en clavar, en lo que se denomina hoyo de las agujas, una espada de 80 cm de longitud con la que se le provocará la muerte. Podemos decir que raramente es situada donde se debe y cumple su función, que es la lesión de grandes vasos. En la mayoría de las ocasiones lesiona cordones nerviosos laterales a la médula, lo que provoca la desconexión de la caja torácica, lo que a su vez provoca una gran lesión del pulmón. La sangre puede pasar del pulmón a los bronquios, de allí a la tráquea, y salir al exterior por la boca y la nariz, a veces a borbotones. En otras ocasiones, la estocada es tan trasera que es capaz de perforar el diafragma e incluso pinchar la panza y el hígado. Si se da esta situación, el toro morirá tragándose su propia sangre.

Se termina con el descabello y la puntilla. El descabello se realizada con una espada similar al estoque, pero que lleva un tope de 10 cm, y consiste en seccionar la médula espinal a nivel del espacio intervertebral situado entre la primera y segunda vértebra cervical. La puntilla, persigue el mismo fin que el descabello, pero se realiza con un cuchillo de 10 cm.

En el estudio al que nos vamos a referir se han analizado determinaciones hormonales en diferentes grupos de toros:

1-Toros que han sido solamente transportados en un camión.

2-Toros que salen al ruedo y que son devueltos a los corrales por algún problema físico, sin pasar por ninguna de las suertes comentadas.

3-Toros que son picados y devueltos a los corrales.

4-Toros que son picados y banderilleados y que son devueltos a los corrales.

5-Toros que pasan por todas las suertes de la corrida y que por tanto son muertos en la plaza.

Creemos que los grupos más numerosos los componen los de los grupos 1 y 5, ya que no es muy frecuente que se den las circunstancias de los grupos 2, 3 y 4. Digo creemos, porque el estudio, casi un año y medio después de haberse hecho público no ha sido publicado en ninguna revista científica.

El estudio se ha basado en la determinación de una serie de hormonas:

1.ACTH: hormona producida en la hipófisis y precursora de la producción de cortisol.

2.Cortisol: hormona producida en las glándulas adrenales.

3.Betaendorfinas: hormonas producidas en diversos lugares del organismo.

Además se hace referencia en él, a otras dos hormonas, la adrenalina y la noradrenalina, a las que no haré referencia por no alargar demasiado mi comparecencia.

La ACTH y el cortisol son las hormonas implicadas en la respuesta de cualquier organismo ante el estrés. Cuanta más descarga de ellas se produzca mayor será éste. Las descargas de estas hormonas una vez que se produce el estímulo estresante se produce a través de órdenes canalizadas por el sistema nervioso.

¿Y qué es el estrés? ¿Para qué sirve? ¿Qué consecuencias tiene para la salud? El estrés se define como una “agresión sobre un organismo vivo” o también, como “el conjunto de reacciones biológicas y psicológicas que se desencadenan en un organismo cuando se enfrenta de forma brusca con un agente nocivo, cualquiera que sea su naturaleza”. Se define también como: “la situación de un individuo o de alguno de sus órganos o aparatos qué, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, lo pone en riesgo de enfermar”.

Pues bien, sería lógico pensar que los toros analizados y que pertenecen al grupo 5 (los que han pasado por todas las suertes de la corrida y han muerto en el ruedo) deberían tener más ACTH y más cortisol en su sangre que los de los demás grupos, y por supuesto mucho más que los del grupo 1. Es decir, que a mayor castigo se debería producir más estrés.

Pues no, según el estudio que estamos analizando no es así. En él, se nos dice, que los toros transportados (grupo 1) y los toros del grupo 2, tienen tres veces más estrés que los demás, es decir más ACTH y más cortisol. Los del grupo 3 a su vez tienen más estrés que los del 4, y estos más estrés que los del 5.

¿Qué puede estar pasando, de ser cierto el estudio y sus conclusiones, de cuya veracidad no debemos dudar, para que todo suceda al contrario de que como debería suceder? ¿Será verdad como se nos dice que, el toro sometido a una corrida es un animal especial neuroendocrinologicamente hablando, y que está perfectamente adaptado para ella?

Si yo les digo que, para que se tengan en consideración ciertas respuestas endocrinas, como es la liberación de cortisol a través de la ACTH, ES INDISPENSABLE QUE ESTÉN INTACTOS EL ESTÍMULO NEURONAL Y LA TRANSDUCCIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO, es decir, que si existe cualquier lesión que haya dañado el sistema nervioso, este tipo de respuestas hormonales no pueden ser valoradas, ya que no se producirán con normalidad, ¿qué conclusión sacan ustedes?

Sabemos a través de muchos estudios y publicaciones hechas por veterinarios taurinos, que las puyas provocan rotura de apófisis espinosas de vértebras torácicas, dañan vasos sanguíneos que irrigan músculos importantes para la locomoción, se seccionan o lesionan ramas dorsales de nervios espinales, que pueden producir, y producen en ocasiones cojeras transitorias, o caídas por inhibición refleja del plexo braquial, que es el centro nervioso del que parten los nervios que inervan las extremidades anteriores. Sabemos que son capaces de provocar importantes hemorragias en el canal medular, y lesionar la parte alta de las costillas. Algunos de los puyazos, los más traseros, pueden llegar a perforar la pleura y afectar al pulmón, llegando a producir neumotorax con la consiguiente insuficiencia respiratoria.

Sabemos que las banderillas, por acción de la gravedad y de los movimientos del toro, provocan cortes de nervios, músculos y vasos sanguíneos. Sabemos que la estocada secciona también importantes nervios, y por último que el descabello y la puntilla seccionan la médula espinal. Sabemos por tanto que, el sistema nervioso del toro durante la corrida sufre importantes lesiones que hacen imposible una respuesta normal en cuanto a la descarga de ACTH y de cortisol. Es lógico por tanto, y guiándonos por las conclusiones del estudio que rebatimos, que el toro trasportado y el toro que sale al ruedo y que es devuelto sin sufrir daños físicos tengan más cortisol que los que si lo han sufrido. No es que tengan más estrés, sino que simplemente, su sistema nervioso está intacto, condición indispensable como he dicho antes, para que este tipo de respuestas hormonales pueden ser tenidas en cuenta y valoradas con rigor. ¿Saben ustedes que en personas accidentadas con importantes lesiones medulares, la respuesta hormonal que derivaría en la descarga de cortisol está minimizada e incluso abolida? ¿Puede haber alguna situación más estresante para una persona que pensar que pasará el resto de su vida en un silla de ruedas? ¿Existe un daño neurológico más grave que la sección de la médula espinal por el descabello y la puntilla? No olvidemos que a la gran mayoría de los toros analizados se les ha extraído sangre después de muertos, es decir que habían sufrido las lesiones anteriormente descritas.

La otra parte del estudio versa sobre la producción de otras hormonas que se denominan betaendorfinas. Sabemos que éstas, se producen en el organismo ante situaciones de dolor y/o estrés. Dado que al parecer el toro durante la corrida descarga una enorme cantidad de ellas, se concluye que las betaendorfinas serían capaces de casi anular el dolor que se le está provocando. Se nos dice que el toro descarga diez veces más betaendorfinas que los humanos. ¿Bajo que circunstancias? Ninguno de nosotros ha sido, ni será nunca sometido a una corrida. Para hacer este tipo de afirmaciones, las especies comparadas deberían ser sometidas a las mismas situaciones, y no es el caso, ni lo será. Además, la sangre en la que han sido valoradas estas hormonas pertenece en la mayoría de los casos a toros muertos, por lo que no podemos saber en que momento de la corrida fueron descargadas: ¿fue después de los puyazos como afirman los autores del estudio?, ¿después de las banderillas? ¿y por qué no después del descabello o la puntilla? No se ha realizado una toma de muestras seriada, así que de momento no podemos saberlo. Habría que parar la corrida una y otra vez, para saber en que momento exacto de ella se produce esa desmesurada descarga hormonal que sería capaz de minimizar el dolor del animal.

Debo añadir que a las betaendorfinas se las atribuyen propiedades que no tienen. Se las nombra como neutralizadoras del dolor, cuando lo más que podemos decir de ellas es que sirven para paliarlo. Lo cierto es que son mediadoras y lo más importante MEDIDORAS del dolor y del estrés. No he encontrado ningún estudio en que se diga que son neutralizadoras del dolor, es decir, que merced a su producción y acción, un organismo pueda dejar de sentir al instante el dolor que se le está provocando. No hablamos de dolores banales, o por lo menos yo, como veterinario, no puedo calificar como tales a los que al toro se le infringen a lo largo de la corrida. Numerosos estudios realizados en mujeres durante el parto (y estos si son estudios secuenciales) demuestran que a mayor cantidad de betaendorfinas en su sangre mayor fue el dolor durante del parto. Aquellas que manifestaron que el parto había sido insufrible eran las que más betaendorfinas mostraban en los análisis, y curiosamente, los fetos que habían tenido mayor sufrimiento durante el parto eran los que más betaendorfinas tenían en su sangre. Y un dato importante: aquellas mujeres que habían recibido cursos de preparación para dar a luz, eran las que menos betaendorfinas tenían, es decir aquellas cuyo estrés ante esta situación era menor.

¿Cómo puede ser que hormonas del estrés como el cortisol sean casi normales en el toro DESPUÉS de la corrida, y que otras, las betaendorfinas, también medidoras del estrés, están tan altas? Pues para mí la respuesta está en la integridad de las estructuras nerviosas, ya que se sabe que cuando hay daños neurológicos, estas hormonas, las betaendorfinas, pueden ser descargadas en los lugares en donde se produce el dolor, merced a determinados mecanismos celulares sin intermediación del sistema nervioso.

Mis conclusiones con respecto al estudio que hemos mencionado son por tanto claras:

Las respuestas hormonales con respecto al estrés son las esperadas por los daños neurológicos que se le provocan al toro durante la corrida, y que son causados por las puyas, las banderillas, el estoque, el descabello, la puntilla y el agotamiento (síndrome general de adaptación) al que es sometido el animal. Este síndrome ha sido estudiado hace muchos años y tiene plena vigencia en la actualidad. Consiste en que ante una situación de amenaza para su equilibrio, todos los organismos emiten una respuesta con el fin de adaptarse. Se puede definir pues, como la respuesta fisiológica específica del organismo ante cualquier demanda o agresión, que pueden ser tanto físicas como psicológicas. Lo cierto es que cuando la agresión se repite con frecuencia o es de larga duración, y cuando los recursos del animal para conseguir un nivel de adaptación es insuficiente, se pasa de la fase de adaptación a la de agotamiento, en que las respuestas hormonales ante el estrés son inviables.

Las respuestas hormonales ante el dolor, es decir, la descarga de las grandes cantidades de betaendorfinas detectadas en la sangre del toro después de la corrida, son la respuesta normal de un organismo sometido a un gran dolor y a un gran estrés, y muy poco tienen que ver con su capacidad para neutralizarlo, sino todo lo contrario, es decir, nos sirven para cuantificarlo, y no para pensar en su capacidad de anularlo.

domingo, 4 de octubre de 2009

A VECES ME PREGUNTAN ....




A veces me preguntan: ¿Por qué inviertes todo ese tiempo y dinero hablando de la amabilidad para con los animales cuando existe tanta crueldad hacia el hombre?. A lo que yo respondo: Estoy trabajando en las raíces"
.George T. ANGELL

ESE ES NUESTRO TRABAJO, ENTENDER A LOS ANIMALES NO QUEDA SOLO EN ESO, ES MUCHO MAS Y ESTA CITA LO EXPLICA A LA PERFECCION.

UN ABRAZO A TODOS

OLGA

viernes, 3 de julio de 2009

HAY QUE PENSAR COMO LOS ANIMALES


HAY QUE PENSAR COMO LOS ANIMALES

Temple Grandin

Departamento de Ciencia Animal

Colorado State University

Fort Collins, Colorado 80523-1171

Publicado en Western Horseman, noviembre de 1997, pp.140-145

Traducción del Dr. Marcos Giménez-Zapiola

 

 

 

Temple Grandin es profesora asistente de Ciencia Animal en Colorado State University. Es autora del libro Thinking in Pictures. Sus presentaciones televisivas incluyen los programas 20/20, CBS This Morning y 48 Hours. La Dra. Grandin padece de autismo, y su propia experiencia le ha servido para entender el comportamiento de los animales. Dicta un curso sobre manejo de animales en la Universidad y es consultora sobre diseño de instalaciones para el trabajo con ganado. Este artículo presenta una visión única, propia de una persona dotada de una comprensión singular.

 

 

Siendo una persona que padece de autismo, me resulta fácil entender cómo piensan los animales, pues mis procesos de pensamiento son similares a los de ellos. El autismo es un trastorno neurológico con que nacen algunas personas. Los investigadores científicos del autismo creen que es causado por el desarrollo inmaduro de algunos circuitos cerebrales, junto con el desarrollo excesivo de otros circuitos. Es un trastorno complejo, cuya gravedad varía entre las versiones leves (como la mía) y las graves, en las que el niño está incapacitado para aprender a hablar. La película Rain Man describe a un hombre que sufre de una versión bastante grave de la enfermedad.

Yo carezco de todo tipo de pensamiento basado en el lenguaje. Mis pensamientos son en imágenes, como si tuviera una cinta de video en la mente. Cuando rescato algo de mi memoria, solamente veo imágenes. Durante mucho tiempo, pensé que todo el mundo pensaba así, hasta que comencé a hablar con otras personas sobre la forma en que pensaban. Comprendí que hay una escala muy amplia en los estilos de pensamiento, desde el pensamiento totalmente visual, como el mío, hasta el pensamiento totalmente verbal. Los artistas, los ingenieros y los buenos entrenadores de animales, tienden a tener un pensamiento muy visual; los contadores, los banqueros y la gente que opera en los mercados de futuros tienden a desarrollar un pensamiento muy verbal, y sus procesos mentales contienen escasas imágenes.

La mayoría de las personas usan una combinación de ambas herramientas, las visuales y las verbales. Varios años atrás, ideé un pequeño test para descubrir qué estilo de pensamiento tiene una persona. La consigna era pensar en campanarios de iglesias. La mayoría de las personas tendrán en mente la imagen de un campanario genérico. Yo sólo puedo pensar en campanarios específicos, no puedo formarme una imagen genérica de campanario. Las imágenes de campanarios que mi memoria guarda comienzan a fluir por mi mente como si fueran diapositivas que uno pasara muy rápidamente, o como imágenes en la pantalla de una computadora. En el otro extremo, los pensadores altamente verbales llegan a "ver" la palabra "campanario", o ven una imagen simplificada con forma de campanario.

Una vez, en una estación de radio, hablé con una persona que me dijo que jamás había tenido una imagen en su mente. Ella pensaba en términos de emociones y de palabras. He comprobado que las personas cuyo pensamiento es muy verbal y que trabajan en profesiones abstractas, como los agentes de bolsa o los vendedores, suelen tener dificultad para entender a los animales. Dado que sólo piensan en palabras, les resulta difícil imaginar que un animal pueda pensar. He descubierto que los entrenadores de animales que son realmente buenos tienden a imaginar campanarios más detallados. Me resulta claro que las aptitudes para el pensamiento visual son indispensables para el entrenamiento de caballos, pero suele suceder que los pensadores visuales no tienen la capacidad para verbalizar y explicar a otros qué es lo que ellos "ven".

El pensamiento asociativo

Una vez, un entrenador de caballos me dijo: "Los animales no piensan, solamente hacen asociaciones". Yo le respondí a esto diciéndole "Si hacer asociaciones no es pensar, entonces debería llegar a la conclusión de que yo no pienso". Tanto la gente que padece de autismo como los animales piensa mediante asociaciones visuales. Estas asociaciones se asemejan a fotografías de sucesos, y tienden a ser muy específicas. Por ejemplo, un caballo puede tenerle miedo a los hombres con barba cuando los ven dentro del galpón, pero tolerarlos en la pista de equitación. El animal teme a los barbudos en el galpón porque en el pasado tuvo una mala experiencia con un barbudo en un galpón.

Los animales también tienden a hacer asociaciones que son específicas para un lugar determinado. Esto significa que si un caballo tuvo anteriormente malas experiencias en un galpón con claraboyas, quizás le tenga miedo a todos los galpones con claraboyas pero no tenga problemas en un galpón de techo cerrado. Por esta razón es muy importante que la primera asociación de un animal con algo nuevo sea una buena experiencia.

Hace unos años, un científico llamado N. Miller descubrió que si una rata recibía un choque eléctrico la primera vez que entraba a un pasillo de un laberinto, jamás volvería a entrar a ese pasillo. Lo mismo puede suceder con los caballos, Por ejemplo, sin un caballo se cae al suelo la primera vez que se lo sube a un acoplado de transporte, posiblemente le tome miedo a todos los acoplados en que se lo quiera hacer subir. En cambio, si se cae en un acoplado para que viajen dos caballos lado a lado, la vigésimo quinta vez que es embarcado en uno de ellos, es probable que haga una asociación más específica. En vez de asociar a todos los acoplados con una experiencia dolorosa o atemorizante, podrá tenerle miedo a los acoplados dobles, o a una persona asociada con el "acoplado malo". Ya ha aprendido, en experiencias previas, que los acoplados son seguros, de modo que es difícil que desarrolle un miedo genérico hacia ellos.

El miedo es la principal emoción

En los autistas, el miedo es la emoción más importante, y también lo es en los animales de presa, como los caballos y las vacas. Las cosas que asustan a equinos y bovinos también asustan a los niños autistas. Cualquier cosa que parezca fuera de lugar, como un pedazo de papel llevado por el viento, puede causar temor. Los objetos que se mueven bruscamente son los que más miedo provocan. En la vida salvaje, los movimientos bruscos son temibles porque los predadores hacen movimientos bruscos.

Tanto los animales como las personas que padecen de autismo también tienen miedo a los ruidos agudos. Yo misma todavía tengo problemas con estos ruidos. La alarma que tienen los camiones recolectores de basura cuando marchan hacia atrás aún hoy me acelera el pulso si me hace despertar en medio de la noche. El estruendo de los truenos, en cambio, no me afecta. Las especies de presa, como los vacunos y los equinos, tienen oídos muy sensibles, y un ruido fuerte puede hacerles doler. Cuando era niña, el sonido del timbre en la escuela era como un torno de dentista en mi oído. Es posible que el sistema de altavoces en una exposición equina tenga un efecto similar en los oídos de los caballos.

La gente que tiene autismo posee emociones, pero son más simples y más parecidas a las emociones de un miembro de una especie animal de presa en estado de vigilancia. Los investigadores en neurología han localizado los circuitos del miedo en el cerebro de los animales. Cuando un animal fija un recuerdo del miedo, éste se almacena en la amígdala, que está ubicada en la parte inferior, más primitiva, del cerebro. J.E. LeDoux y M. Davis han descubierto que los recuerdos del miedo no pueden ser borrados del cerebro. Por eso es tan importante impedir la formación de recuerdos de miedo asociados a ser montados por un jinete o subir a un acoplado, etc.

Para que un caballo que ya ha sufrido miedo a los acoplados pueda superarlo, es preciso que los centros superiores de la corteza cerebral envíen a la amígdala una señal supresora del miedo. Esto se denomina sobreimposición cortical, y es una señal que bloqueará el recuerdo del miedo, pero no lo borrará. Si el animal se torna ansioso, el viejo recuerdo del miedo puede aflorar nuevamente, pues la corteza cerebral deja de enviar la señal supresora del miedo.

Los comportamientos basados en el miedo son complejos. El miedo puede hacer que un caballo luche o huya. Por ejemplo, muchas veces cuando un caballo patea o muerde, se debe al miedo y no a la agresión. En una situación atemorizante en la que el caballo no tiene posibilidades de huir, aprende a luchar. Los entrenadores de perros han descubierto que cuando castigan una conducta basada en el miedo, la reacción puede ser peor. Cuando un caballo retrocede, patea o se porta mal durante el entrenamiento, puede hacer que el entrenador se enoje, y piense, equivocadamente, que el caballo también está enojado. Pero es mucho más probable que el caballo esté asustado. Por eso es importante que los entrenadores equinos sean personas tranquilas. Un entrenador enojado puede darle miedo al caballo. Hay muchas situaciones donde un caballo puede ser realmente agresivo hacia la gente, pero cuando retrocede, patea o se desboca mientras es entrenado o montado, es mucho más probable que tenga miedo.

El efecto de la genética

En todos los animales, tanto los factores genéticos como la experiencia determinan cómo se comportarán ante una situación que les provoque miedo. La temerosidad es un rasgo estable de la personalidad y el temperamento de los animales. Los animales de temperamento levantisco, nervioso, son generalmente más temerosos, y forman recuerdos del miedo más fuertes que los animales de temperamento calmo y plácido. Las investigaciones sobre porcinos realizadas por Ted Strong y sus estudiantes en Texas A&M University han demostrado que algunos cerdos se habitúan a un procedimiento forzado pero no doloroso, mientras que otros se tornan cada vez más miedosos ante el mismo. Por ejemplo, se puso a los cerdos en un estanque donde tenían que nadar por un breve tiempo. Al principio, esta tarea era atemorizante para todos los cerdos, y hacía que les subiera el nivel de adrenalina, que es una sustancia que segregan tanto animales como humanos cuando tienen miedo. Luego de varias pruebas de natación, algunos cerdos se habituaban y ya no sentían miedo, mientras que otros seguían teniendo miedo en las pruebas sucesivas. En los cerdos que no se acostumbraban, el nivel de adrenalina seguía siendo alto, lo que demuestra que seguían teniendo miedo.

Es posible que los caballos podrían responder de manera similar a distintos métodos de entrenamiento. Los caballos de carácter plácido y sereno tendrán más probabilidades de adaptarse a métodos rudos de manejo y de entrenamiento que aquellos que tengan un carácter tenso y fogoso. Estos, en cambio, pueden ser arruinados por los métodos de manejo rudos, pues adquieren tanto miedo que no logran aprender o habituarse.

En igual sentido, un animal dotado de un sistema nervioso calmo y poco reactivo se habituará más fácilmente a una serie de prácticas de entrenamiento forzosas pero indoloras, a las que el animal huidizo, tenso y nervioso quizás no logre adaptarse nunca. Los caballos que están constantemente sacudiendo sus colas aunque no haya moscas, o que mantienen levantadas sus cabezas, suelen ser animales temerosos. En la vida salvaje, los equinos alzan sus cabezas para detectar el peligro.

Los efectos de la novedad

Como criatura de fuga que es el caballo, sus reacciones ante situaciones novedosas o inusuales, o cuando se encuentra en lugares que no conoce, pueden servir para captar su verdadero temperamento. El científico francés Robert Dantzer descubrió que una novedad súbita, arrojada sin preámbulos en la cara del animal, puede ser muy estresante. Un caballo de naturaleza tensa y temerosa puede ser tranquilo y bien educado cuando se lo monta en su hogar. Sin embargo, su verdadero temperamento está oculto, pues se siente distendido y seguro en su entorno familiar. Cuando se lo enfrenta bruscamente con las imágenes y los sonidos desconocidos de una exposición equina, puede estallar sin aviso previo. Los caballos que tienen más dificultades en situaciones novedosas son los más tensos y temerosos. En la exposición, habrá muchas imágenes y sonidos que no son habituales, como los globos y los altavoces, que jamás han sido vistos u oídos en su hogar. Un animal nervioso está en calma mientras permanece en un entorno familiar, que ha aprendido a reconocer como seguro, pero probablemente entre en pánico cuando se lo enfrente súbitamente con cosas nuevas.

Lo paradójico de la novedad es que puede ser extremadamente atractiva a un animal cuando éste puede acercarse voluntariamente a ella. Un pedazo de papel en un pastizal puede hacer que un caballo curioso se acerque a verlo, pero el mismo papel, tirado en la senda de equitación, puede inhibirlo. La gente que trabaja con caballos y otros animales necesita pensar más sobre la forma en que ellos perciben las situaciones en que los ponemos.